Weblym · Arquitectura

Cómo funciona Weblym

Una visión general de la arquitectura que sostiene cada tienda creada con Weblym.

Componentes

El navegador nunca se comunica directamente con la base de datos, ya que carece de credenciales para hacerlo: todo el tráfico pasa por el servidor.

Modelo de página

Cada página de Weblym es una composición de secciones. Cada sección pertenece a una familia —portada, productos, testimonios, preguntas frecuentes…— y ofrece varias disposiciones, diseñadas de antemano para ordenador, tablet y móvil.

De cada página no almacenamos su código, sino las decisiones de diseño: qué secciones la componen, en qué orden, con qué disposición y con qué textos, imágenes y colores. El código lo genera siempre la plataforma. Este modelo garantiza la integridad de la página: lo que se modifica son valores, nunca la estructura que la hace adaptarse a cada pantalla.

Herencia entre formatos

Los cambios realizados en la versión de ordenador se trasladan a tablet y móvil; los realizados en móvil se aplican únicamente a ese formato. Así, cada versión puede ajustarse sin necesidad de repetir el trabajo tres veces.

Persistencia

No existe un botón de guardar: cada cambio se registra automáticamente en cuestión de instantes. Al cerrar la pestaña o cambiar de aplicación en el móvil, los cambios pendientes se envían antes de salir.

Publicación

Al publicar, Weblym genera una instantánea de la tienda y la sirve en su dirección. Las modificaciones posteriores no serán visibles hasta una nueva publicación.

Cada página publicada incluye sus tres versiones —ordenador, tablet y móvil—, y el navegador del visitante muestra la adecuada según su pantalla. Las tiendas publicadas solo pueden ejecutar código autorizado por la propia plataforma, nunca código de terceros.

Componentes a medida generados por IA

En desarrollo. Esta capacidad forma parte de la hoja de ruta de Weblym y se incorporará después del lanzamiento.

Las secciones de Weblym cubren las necesidades habituales de una tienda online. Pero cada negocio es distinto, y siempre habrá algo que ningún catálogo prevé. Para esos casos, Weblym permitirá describir en lenguaje natural cualquier funcionalidad y que la inteligencia artificial la diseñe, programe, verifique e integre en la tienda como un componente más, plenamente funcional.

Por ejemplo: «muestra cuántas personas están viendo la tienda en este momento». No existe ninguna sección que lo haga; Weblym la construirá desde cero, conectada a datos reales y actualizada en tiempo real.

De la petición al componente

  1. Especificación. La petición se traduce en una especificación formal del componente: qué datos necesita, cómo se comporta, cómo se presenta y qué debe mostrar en ordenador, tablet y móvil. Si algo es ambiguo, el asistente lo pregunta antes de construir.
  2. Generación. La IA escribe el código del componente —estructura, estilos y lógica— sobre las bases de la plataforma: hereda los colores, las tipografías y el estilo de botones de la marca, y nace adaptado a los tres formatos.
  3. Verificación automática. Antes de llegar a la tienda, el código se somete a análisis estático, se ejecuta en un entorno de pruebas aislado y se comprueba su comportamiento, su rendimiento y su accesibilidad en cada formato. Lo que no supera las comprobaciones vuelve a la fase de generación.
  4. Revisión y ajuste. El componente aparece en el editor como cualquier otra sección: se previsualiza, se coloca, se personaliza y se puede seguir refinando con nuevas instrucciones, como «que se actualice cada cinco segundos» o «que solo aparezca en la ficha de producto».
  5. Publicación. Al publicar, el componente se incorpora a la instantánea de la tienda con su versión fijada, de modo que lo que ve el visitante es exactamente lo que se aprobó.

Ejecución aislada

Un componente generado nunca se ejecuta con los mismos privilegios que la plataforma. Cada uno funciona en su propio entorno aislado, sin acceso al resto de la página, a las sesiones de los clientes ni a credenciales de ningún tipo.

Las tiendas publicadas ya aplican hoy una política de seguridad de contenido estricta: solo se ejecutan los scripts cuya huella criptográfica (SHA-256) ha autorizado la plataforma, y cualquier otro queda bloqueado por el navegador. Los componentes a medida seguirán ese mismo principio: solo el código verificado y aprobado llega a ejecutarse.

Acceso a datos por permisos

El componente no se comunica con la base de datos. Accede a la información a través de interfaces de la plataforma y solo a las capacidades que declara —por ejemplo, el número de visitantes conectados, el catálogo de productos o los eventos de la cesta—, siguiendo el principio de mínimo privilegio. En el caso de los visitantes activos, el dato es un recuento agregado y anónimo: ningún componente puede identificar a una persona.

Versiones y control

Cada cambio en un componente genera una nueva versión. Es posible comparar, deshacer o volver a una versión anterior en cualquier momento, y retirar el componente de la tienda sin afectar al resto de la página.

Tecnología

Las medidas de protección de esta arquitectura se describen en Seguridad y privacidad.